La ciencia está salvada
Tras el abandono de Barbacid (“¿quién? ¿Barbacid? ¿ese insigne y polifacético actor del cinespañoooooool?“), y el decremento infinitesimal del presupuesto del Estado para la investigación (¿qué es ese 3.1% sino un épsilon dentro de una sucesión que converge a cero?), nuevas eminencias mundiales luchan por mantener viva la llama del empirismo y la razón en España. Este viernes 16 de Octubre, Madrid tuvo el honor de acoger un Seminario sobre Metafísica Cósmica impartido por Hach Ben Faqui, fundador y creador de IESMAC, miembro honorable de la Fraternidad Blanca (¡alerta cantinflascista!) y la Federación Galáctica (esa no, la otra). Aquí vemos un cartel de la conferencia, que a su vez tapaba parcialmente el cartel de otro evento científico, en concreto criptozoológico, celebrado recientemente, el Primer Certamen Miss Chica Latina:

Reunidos comeflores-de-Bach, investigadores del misterio, magufos y futuros premios Nobel en un restaurante macrobiótico, y previo pago de 20 ecus por asistente, el Maestro Ben Faqui, que no es el señor del cartel que se parece al Príncipe Nuada y a Lucius Malfoy, sino una aberrante hibridación entre Don Ramón y Jodorowski, impartió a los asistentes una clase magistral sobre la Escuela de Saint Germain, humanidad galáctica, bla bla bla, psicomagia, paracristos, ble ble ble y oratoria circular, e incluso tuvo a bien conceder una entrevista a un entusiasmado, casi orgónico, Rafael Palacios, en la que revela la parte gratuita de su discurso, no por ello ayuna de conceptos vagamente cósmicos y divertidas conspiraciones pseudohistóricas:
Me váis a perdonar que no me extienda escribiendo sobre los principios, si los hubiere, de la MC, pero una mente reptiliana como la mía no está capacitada para asimilar, y menos para exponer pedagógicamente tantos arcanos y verdades herméticas como he aprendido en el poco rato que me he pasado leyendo el blog. Tampoco era mi intención: yo sólo quería transmitir un mensaje de aliento a la comunidad científica, y demostrarles que, a pesar de los recortes presupuestarios, España, como sistema abierto y no adiabático, sigue siendo terreno fértil para la creación científica, la difusión de teorías revolucionarias, y un objetivo primordial de las mayores personalidades del mundo del conocimiento. Termino la entrada con un épico discurso de Ben Faqui, pero ahora en modo ‘Gandalf’, y no ‘Daniel Ortega’. Y otro día hablamos sobre Hercólubus, el planeta que no termina de acercarse.
Alerta antipascualillista
La violencia ultra no deja de asolar las abiertas y diversas calles de Madrid. Se ha detectado recientemente la presencia en la capital de una peligrosa banda paramilitar neofranquista que pretende sustituir a la recién desarticulada organización de proporciones cósmicas de los Hammerskin, dirigida a través de ouija y escritura automática por el mismísimo Hitler, y reimplantar el imperio del crimen, el terror y el tatuaje flipado que ha mantenido atemorizada a la ciudad durante los últimos quince, veinte o treinta años, según versiones de los testigos.
Esta nueva facción radical se hace llamar “La Nueva Azul” (azul mahón, se entiende), y bajo la inocente y más que respetable apariencia de una agrupación folklohólica procedente de nuestro querido Perú, ha tomado marquesinas obreras y fachadas, también obreras y con perdón, con una propaganda llena de mensajes subliminales que pueden pasar inadvertidos para la mayor parte de los peatones, pero no para el guerrero antifascista, para cuya brillantez y experiencia en las artes de la exégesis obsesiva, que le hacen posible encontrar resabios fascistas prácticamente en cualquier hecho, palabra u objeto, ya sean reales o imaginarios, este tipo de carteles no supone ningún reto: basta comprobar de entrada la saturación rojigualda de la que adolece la pieza en cuestión, la obviedad de las claves alfanuméricas (21=B.A., ‘Bases Autónomas’, verbigracia) y cómo aparece colmada de consignas tradicionalistas, machistas y homófobas, como la exaltación de la paternidad como valor celebrable:

Sin embargo, el elemento que produce mayor sorpresa y estupefacción entre los observadores es la exhibición impune y fachendosa de la bandera del pollo no palomináceo en la extrema derecha del cartel, un acto de tal descaro, tan poco habitual, que sólo podría atribuirse (y perdonarse) a una personita migrante, y por tanto desinformada:

Hay que reconocer que este método, el de pasmar y obligar a preterir, es una estrategia atrevida, innovadora y eficaz por parte de la Nueva Azul. El haber hecho pensar a la gente de que realmente se trataba de otro anuncio más de un combo cumbianero del altiplano, con su foto oficial con uniforme y botellines, corista gayer incluido, y sus premios al padre que menos controla sus esfínteres, les ha permitido evitar la acción directa de las uñas, los sprays y los postres lácteos de autodefensa de la chavalería alternativa y conseguir que, por primera vez en mucho tiempo, una exhibición totalitaria de este cariz se mantuviese incólume en nuestros muros durante semanas.
Mientras tanto, el autoproclamado Rey de la C. Central y caudillo de la Nueva Azul, Pascualillo, escruta a los viandantes desde el cartel con ese aire bravucón, entre ario y recién embalsamado, en busca de nuevos acólitos o víctimas de su sanguinaria ideología. Habrás ganado esta batalla, Pascualillo, pero nosotros seguiremos formateando.



