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Blog de WordPress.com. Tema: The Journalist por Lucian Marin

Llevaba meses preguntandome por que motivo las maquinas actualizadoras de Libretas de Ahorro del Santander (de mi ciudad) estaban cada 2×3 con un papelito de “No funciona”…
Ayer Viernes, por la mañana, lo descubri por fin… Adivinad. ¿De que color/estatura/nacionalidad es el encargado de (supuesto) Servicio Tecnico?
Otra anectoda “colorista”, el dia de Navidad por la tarde se me ocurrio ir a un centro comercial a comprar un poco de turrón y vi lo que para mi es el summum de lo multikulti o casi… la familia del futuro: el padre español, la madre negra negra, y las dos niñitas chinas (evidentemente adoptadas por la infertilidad de alguno de los dos “progenitores”). Literal, no exagero, no bromeo, tal cual. Me quede a cuadros.
La Nueva España, oiga.
A ese invasor del balcón le faltan unas babuchas.
Pepito Grillo, quizás si exista algo más multicultural, recuerdo el caso de un moro que se “llevó” a una gitana y les salió un cachorro negro.
Era spiderman…
Con la facilidad que tienen los arapahoes para sufrir accidentes por imprudencias que ni un niño -no incluyo a los cachorros de ewok-, de seis años cometería, el guacamole no duraba ni cinco minutos sin estamparse contra el suelo, y dudo que las zapatillas a muelles absorbieran el impacto desde más de un segundo piso, a lo que hay que sumar que dadas su peculiar constitución física sería el equivalente a un quinto para una persona de proporciones humanas.
A esto hay que sumar el que si no cae, lo más probable es que haya conseguido saltar dentro, con lo que el propietario se puede encontrar con la cerradura cambiada y un asentamiento indio frijolero formado por el trepador, otros tres hombres de su tribu y los respectivos squaws y papooses de todos ellos. Todo con reguetón a todo trapo a horas intempestivas y bien regado de alcohol, ceremonias que padecerán los vecinos continuamente el par de años que le tomará al juez expulsar a los intrusos y devolver el piso a su legítimo dueño.
Casi que no sale a cuenta cambiar el adorno de marras.