Sin tetas no hay paraíso
Si lo que pretendían los responsables de la discoteca era embaucar a sus clientas con la posibilidad de poner remedio a su característico morfotipo elipsoidal (vulgo albóndiga), me hubiera parecido bastante más honesto por su parte el sorteo de una peregrinación para dos personas a Lourdes, Fátima y el Palmar de Troya. De rodillas. O simplemente regalar con cada consumición un Metrobús de a euro para que se acercasen a la consulta de los prestigiosos charcuteros que ya ofrecen cirugía a precios de Colombia en Madrid.
La foto está tomada en los aledaños de la Cubierta de Leganés, aunque la discoteca está ubicada en Costa Polvoranca, zona donde también abundan los aficionados a la lanceta.

deja un comentario